Obligaciones formales del ejercicio de una actividad por cuenta propia (autónomos y hacienda)

OBLIGACIÓN DE ALTA EN AUTÓNOMOS

¿Se puede emitir factura sin ser autónomo?

Se trata de una cuestión que es difícil dar una respuesta taxativa pues son varios los factores a tener en cuenta.

CUÁNDO NO SE PUEDE FACTURAR SIN SER AUTÓNOMO

La ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajo Autónomo establece en su artículo 1 que ha de ser trabajador autónomo

“las personas físicas que realicen de forma habitual, personal, directa, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de otra persona, una actividad económica o profesional a título lucrativo, den o no ocupación a trabajadores por cuenta ajena. Esta actividad autónoma o por cuenta propia podrá realizarse a tiempo completo o a tiempo parcial”

Por tanto, siempre que se cumplan todas estas condiciones es imperativo darse de alta en Seguridad Social como autónomo y hacer lo mismo con la actividad económica en Hacienda para poder facturar. 

Además es muy importante reseñar que el alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) debe hacerse previa en un plazo de 60 días antes del inicio de la actividad, plazo que viene marcado por la AEAT.

CUÁNDO ES POSIBLE FACTURAR SIN SER AUTÓNOMO 

Es componente fundamental como hemos reseñado previamente la habitualidad, ya que esta es una de las condiciones sine qua non para darse de alta en el Régimen de Autónomos. Sin embargo, la normativa no concreta que se considera habitualidad

Por lo que se han dado varias sentencias (a destacar la sentencia del año 2007 del Tribunal Supremo) en las que se ha llegado a un consenso jurisprudencial que estima la habitualidad en la superación del umbral del Salario Mínimo Interprofesional (SMI)

Por tanto, se puede establecer dos condiciones para poder facturar sin ser autónomo:

  • Que la actividad económica no sea habitual.
  • Que la actividad no genere ingresos superiores a los 950 euros brutos mensuales del salario mínimo en 2020.

OBLIGACIONES CON LA ADMINISTRACIÓN TRIBUTARIA 

¿Se puede emitir factura sin estar dado de alta en la Administración Tributaria?

Si bien en el caso del alta en el sistema de RETA es cuestionable según los supuestos antedichos, el alta en Hacienda es incuestionable, es obligatoria el alta para realizar facturación, para lo cual veremos las obligaciones formales que hay que cumplir

 

Alta en Hacienda

Sobre el alta en Hacienda como hemos dicho, no hay opción, para poder realizar facturación (estando o no de alta como autónomo) es obligatorio el alta en hacienda, si bien puede ser una cuestión económica el decidir si solicitar o no el alta en autónomos ya que las cuotas de autónomos pueden ser un problema a la hora de comenzar o no una actividad, el alta en Hacienda mediante el modelo 036 (o 037 en su defecto) de Alta Censal no lleva aparejada una cuota o coste alguno, y es requisito sine qua non para emitir facturas.

Adicionalmente a darse de alta en el censo hay que darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas mediante el modelo 840 correspondiente al epígrafe de CNAE correspondiente a la actividad a desarrollar.

Obligaciones Trimestrales y anuales

La emisión de facturas lleva aparejada unas obligaciones trimestrales y anuales que hay que cumplir, y son la presentación trimestral de las retenciones practicadas, para ello veremos los distintos modelos

MODELO 303 y 390  DE AUTOLIQUIDACIÓN DEL I.V.A.

El Modelo 303 es el que utilizan autónomos y empresas para pagar a Hacienda el IVA recaudado a través de las facturas que han emitido. Se presenta en declaraciones trimestrales y al término del ejercicio, junto con el cuarto trimestre, se acompaña de un resumen anual (Modelo 390).

El modelo 303 debe ser presentado por cualquier profesional, autónomo o empresario que desarrolle una actividad económica y operaciones sujetas a IVA, independientemente del tipo de empresario  y del resultado de la declaración (a ingresar, a cero, negativa a compensar o devolver)

MODELO 130  DE PAGOS FRACCIONADOS DE I.R.P.F.

Los  autónomos y profesionales que realizan una actividad económica de forma personal, deben de declarar el beneficio de su actividad económica y tributar en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Por ello, estos contribuyentes están obligados a efectuar cuatro pagos fraccionados trimestralmente a cuenta de la futura declaración de la renta anual.

El modelo 130 deberá ser utilizado por los contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas con actividades económicas y que se encuentran adscritas al método de estimación directa, con la excepción de que, al menos el 70% de sus ingresos procedentes de la actividad profesional hubieran tenido retención o ingreso a cuenta.

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